Murió a los 29 años Joselyn Cano, la “Kim Kardashian mexicana”, tras una cirugía estética

La modelo e influencer Joselyn Cano falleció hace diez días en Colombiluego de realizarse una cirugía estética, aunque la noticia recién trascendió en las últimas horas. La «Kim Kardashian» mexicana murió a los 29 años luego de no poder superar una operación para levantar sus glúteos.  

El último posteo de Cano en Instagram fue justamente el 7 de diciembre, fecha en la que se sometió a la cirugía que le costó la vida. Cano era modelo y tenía más de 12 millones de seguidores en las redes. Allí compartía imágenes en trajes de baño o con ropa que marcaba su figura, de allí su comparación con Kim Kardashian.

Su perfil de LinkedIn también marca que estudió Microbiología en la Universidad Estatal de San Diego. 

La joven modelo hispana había nacido en Estados Unidos, sin embargo sus padres son de origen mexicano. Su padre es originario de Durango, México y su mamá de Guadalajara, Jalisco.

El fallecimiento de Cano trascendió durante la mañana de este miércoles 16 de diciembre, pero la información fue confirmada cuando la familia compartió el video del funeral de la instagramer y modelo. Allí aparecen familiares de la joven que tenía 29 años, llorando frente al ataúd donde descansaban sus restos. 

El féretro permaneció en todo momento abierto y dejó al descubierto el cuerpo de la joven. La capilla donde fue velada Joselyn Cano estaba adornada con una de sus fotos, así como un arreglo con forma de corazón, cubierto con flores y con el nombre de la modelo fitness en letras doradas.

Los restos de Cano durante su sepelio.
Los restos de Cano durante su sepelio.

La operacion de glúteos en la cual Cano perdió la vida es de riesgo. El procedimiento implica tomar grasa de las áreas del cuerpo donde no se desea y trasplantarla a los glúteos para agrandarlos. Sin embargo, para que la operación tenga éxito, un injerto de grasa necesita nutrición, por lo que debe inyectarse en el tejido que tiene un suministro de sangre.

Ocurre que la grasa puede sobrevivir si se inyecta en otra grasa, pero hasta el 90% de ella puede ser absorbida si es así. La grasa tiene más posibilidades de mantenerse en su lugar si se inserta en el músculo, pero es precisamente aquí donde radica el riesgo de la operación.

Inyectar grasa en las nalgas puede conducir a problemas graves si se realiza de forma incorrecta. Por ejemplo, una embolia grasa, cuando la grasa entra al torrente sanguíneo y bloquea un vaso sanguíneo. En los pulmones bloquea el ingreso de oxígeno al torrente sanguíneo, mientras que en el cerebro puede causar un derrame cerebral, en ambos casos los resultados pueden ser fatales.